Cambios en la alimentación: la producción orgánica en la mira

Las nuevas maneras de entender la alimentación fomentan la preferencia por lo natural. La producción orgánica es, tanto en Argentina como en el mundo, una nueva manera de relacionarse con la naturaleza, sin dañarla, para obtener alimentos libres de agroquímicos. La técnica en producción vegetal orgánica, Adriana Celli dialogó con Novedades del Oeste acerca de estas nuevas conductas 

La producción orgánica supone la obtención de vegetales, frutas, hortalizas y aromáticas sin el uso de agrotóxicos como aquellos que se utilizan para combatir plagas u hongos. De esta manera, la ausencia de fertilizantes hace que las cosechas sean saludables para el consumidor. Lo más interesante y novedoso es que cualquiera puede sembrar estos alimentos: en el patio, jardín o balcón de casa podemos generar una huerta propia y mejorar la calidad de las comidas. 

En el último tiempo se observa la tendencia general a aumentar la demanda de verduras y frutas en el mercado. Según la técnica Celli, la falta de la calidad de vida de las personas que consumen productos industrializados y la categorización de los alimentos provenientes del campo considerados saludables, fomentaron la toma de conciencia acerca de los hábitos alimenticios. Sin embargo, no todo lo que viene del campo es verdaderamente sano. 

 

 

“Hay alimentos con gran cantidad de pesticidas que hace que sus restos no desaparezcan, aunque las frutas y verduras sean lavadas; esto es así porque están en el torrente sanguíneo de los alimentos. Por lo tanto, no alcanza con dejar la manzana o el tomate en remojo con bicarbonato, vinagre o simplemente enjuagarlo. Hoy, lo que consideramos sano, en realidad tiene veneno y genera una intoxicación de tipo crónica, es decir, que se da en bajas dosis, pero de manera constante”, explicó la especialista. 

Los consumos con agroquímicos deterioran la salud .En nuestro país y en el mundo se implantó un sistema alimentario a base de agroquímicos. En este sentido y de manera irónica, Celli comentó: “Yo creo que si bajase un extraterrestre hoy que quisiera saber de qué se alimentan los humanos, al enterarse de que comemos frutas, verduras y hortalizas regadas previamente con veneno preguntaría -Ah, pero ¿el veneno no te mata? – Sí, un poquito” 

Producción agroecológica, una marca registrada 

Los productos orgánicos, en nuestro país, tienen que atravesar una instancia de aprobación: una certificadora, que intermedia entre el productor orgánico y el producto final, es la que garantiza el origen del alimento y permite que se coloque una insignia en el envoltorio para su comercialización. Sin embargo, este proceso tiene un costo que encarece el producto y hace que, comúnmente, asociemos lo orgánico con precios elevados. 

En los últimos años, productores comprometidos con la reducción del valor de los alimentos en el mercado, iniciaron la tendencia agroecológica que consiste en promover una alternativa a la certificación privada con una manera más horizontal, es decir, “con la suficiente conciencia y ética como para poder hacer un trabajo de manera ecológica y natural, sin necesidad de una intermediaria”, profundizó Celli. 

A partir de la producción agroecológica, el costo de los alimentos se vuelve más accesible al bolsillo y favorece la tendencia del consumo libre de agrotóxicos. Según la especialista, la difusión de información y su asimilación son los que están provocando el aumento de demanda de la selección orgánica. 

¿Cualquiera puede ser un productor orgánico? 

Ante la pregunta de Novedades del Oeste la técnica de manera inmediata respondió que si alguien se propone ser un productor orgánico es porque se está cuestionando el sistema alimentario que lleva en su vida diaria: “Cuando llegamos a querer accionar una huerta es porque ya nos hicimos todas las preguntas previas acerca de qué estamos comiendo, los venenos que tienen y sus efectos en la salud”, manifestó Celli. 

Un espacio que nos brinde alimentos sanos y libres de agroquímicos puede ser generado a medida, dependiendo de cada vivienda. Por ejemplo, se puede sembrar en recipientes, macetas, jardineras, huertas, entre otras alternativas. Lo importante es proponerse cambiar los hábitos de alimentación y elegir las semillas, según los alimentos que se quiera obtener. 

“Se puede hacer una huerta en cualquier espacio, lo esencial es tener la voluntad. No hay que perseguir esos preconceptos acerca de que requiere mucho tiempo porque la realidad es que cuando está el plantín colocado en la maceta, cajón o jardinera sólo hay que regarlo una vez al día como mínimo”, afirmó la especialista. 

Por otro lado, la cantidad de horas de exposición solar es otro factor a tener en cuenta para el cuidado de los alimentos“Para las hojas verdes como la espinaca, acelga, lechuga, rúcula o radicheta se requieren dos a tres horas de sol para que crezcan sanas, y en lo posible, que estén en un contenedor como cajón, maceta o jardinera para que las raíces puedan estar bien nutridas”, aconsejó Celli. 

 

Entre cursos y talleres, todo se aprende 

Adriana Celli se especializó en producción orgánica luego de haber hecho un viaje a Machu Pichu, Perú, con un grupo de amigos. La aventura de mochileros le despertó la curiosidad por los cultivos y al regresar a Argentina se inscribió en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y en 2010, un año antes de recibirse como técnica en producción vegetal orgánica, comenzó a brindar capacitaciones en huerta y biofertilizantes.  

“Normalmente doy clases en Morón, en el espacio Tarpuy Pacha que significa “tiempo de siembra” en quechua, ubicado a diez cuadras de la estación, pero también voy a donde me convoquen, sea centros vecinales, de jubilados o espacios particulares. En definitiva, me dedico a hacer huertas, dar talleres y, también, me gusta mucho el reciclado de materia orgánica que es hacer fertilizantes naturales con los desechos de la cocina, huerta y jardín”, explicó Celli. 

La especialista relató su actividad con orgullo, tratando de transmitir el cambio de paradigma que significa conectar con la naturaleza y protegerla a fin de obtener alimentos sanos y saludables sin agregados químicos. Además, en este reino nada se tira, sino que, como dice el dicho, todo se transforma. Lo que consideramos basura, forma parte de la naturaleza y, en el caso de una huerta, se recicla para volver a ser utilizado. 

Los resultados de las clases no dejan de sorprender a la técnica: sus alumnos comienzan a generar sus propias huertas y otros, incluso, abren sus propios espacios de venta de plantas y brindan charlas de concientización. Todo indica que, por medio de la enseñanza, se produce un cambio en torno a la relación con la naturaleza y se comienza a ver más allá del simple alimento que llega a la mesa.  

“Lo más interesante de mis alumnos es que me enseñan día a día todo lo que incorporan de conocimiento en el accionar cotidiano y en la nueva mirada que empiezan a tener respecto de su alrededor, entre humanos, con nuevos hábitos”, expresó Celli. 

 Días de conocimiento para agendar 

La técnica brindará una serie de tres cursos en lo que resta del año para difundir la producción orgánica en los espacios caseros, sea un patio, jardín o balcón. Las clases constan de tres horas teóricas y prácticas para que todos los que asistan tengan la información suficiente para luego pasar a la fase más importante: la acción.  

“Una de las cosas que más le inculco a mis alumnos es no quedarse con la teoría o la foto para las redes, que se trata de un parecer y no una práctica real, sino que lo esencial es pasar a la acción, independientemente del tamaño de nuestra huerta”, agregó Celli. 

El sábado 14 de diciembre Celli brindará las siguientes clases:

-10hs.: Bases del cultivo natural de cactus y suculentas no cactáceas

-14.30hs Creación de una huerta a medida para todos los espacios

Otros cursos tendrán lugar el sábado 21 de diciembre:

-10hs.: Producción y conservación natural de las propias semillas

-14.30hs: Control natural de plagas en cactus y suculentas no cactáceas.

Los encuentros de ambos días se realizarán en el espacio Tarpuy Pacha, ubicado a diez cuadras de la estación de Morón. 

 ¿Dónde seguirla? 

FB: @ClasesDeHuertaOrganicaEnHaedo  

Luciana Prachas

Especial para Novedades del Oeste

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here