“El acosador sexual virtual tiene la misma pena que el que emite un cheque sin fondos”

Jornada de concientización sobre Grooming en la UNLaM

“¿Alguien sabe qué es el grooming? Porque 7 de cada 10 personas en Argentina lo desconoce”, dijo Hernán Navarro, abogado y presidente de la ONG Grooming Argentina, para dar inicio el 2 de julio a la jornada de concientización en la Universidad Nacional de La Matanza sobre el manejo de redes sociales por parte de menores. Destacó los últimos casos de acoso virtual a menores ocurridos en nuestro país, las falencias de la normativa vigente y problematizó la edad en que una persona debería tener su primer celular.

El encuentro realizado el primer martes del mes en el Aula Magna de la casa de altos estudios reunió a directivos, docentes y alumnos para informarse acerca de lo que el abogado definió como un concepto en construcción que deviene del verbo en inglés groom, las conductas de preparación que un adulto tiene para abusar sexualmente de un niño, niña o adolescente.

“Nosotros fuimos más allá y definimos al grooming como la nueva modalidad de acoso y abuso sexual infantil por el ecosistema de internet, pero sin contacto físico por parte del adulto”, describió Navarro y lo relacionó con el nuevo perfil de aquél que seduce menores por las plataformas,  “un pederasta digital o groomer” que se incorpora a otras tres modalidades conocidas de acoso: el que ejecuta con fines de trata infantil, el pedófilo y el que integra una red de pornografía.

Dr. Hernán Navarro, presidente de la ONG Grooming Argentina

La ley de grooming (26.904) no estuvo por fuera de la charla y el letrado explicó el artículo 131 del Código Penal sobre delitos contra la integridad sexual que no determina una pena suficiente para este tipo de actos. “El grooming tiene la misma escala penal que el abuso sexual simple, pero también aplica la misma escala penal que al que emite un cheque sin fondos”, expresó Navarro y agregó que la normativa presenta otras falencias por revertir.

“La ley no aclara que el autor del delito se trata de persona adulta, por lo que hay que tener cuidado porque ya tenemos casos en los que los chicos punibles de 16 o 17 años figuran como autores, no víctimas”, notó el abogado y puntualizó que no hace falta la reciprocidad para que se encuadre el delito y aunque la víctima no responda, “el video le llegó y se alojó en su dispositivo”.

Las etapas de un delito complejo

El grooming presenta tres etapas principales que buscan ganar la confianza del infante para que envíe archivos íntimos y en otros casos, acceda a un encuentro físico. De esta forma, el acercamiento se da cuando el adulto agrega a su red social a amigos y conocidos de la futura víctima, en un contexto en que los seguidores son más importantes que la privacidad de los datos personales.

Luego, una vez que se ingresa al entorno virtual del menor, se pasa a una fase donde la conversación es fluida hasta concluir en la instancia decisiva del envío del contenido sexual. A partir de ese momento, comienza la manipulación y el intento de coaccionar al menor para seguir generando contenido. “Para pertenecer a esa subcultura, de pedofilia por internet se necesita mucho material y material nuevo”, afirmo Navarro.

Ante la sospecha de estar atravesando este proceso, se aconseja no bloquear al groomer, ya que las redes sociales no podrían geolocalizar al adulto implicado, que los padres no se hagan pasar por los hijos al momento de diálogo, ya que la conversación digital entre adultos no constituye el delito penal de grooming y por último, no escrachar porque no constituye denuncia y sólo advierte a la persona que fue descubierta y puede borrar sus datos.

¿Es necesario el celular?

Hacia el fin de la jornada de concientización, el debate viró hacia la edad ideal para que un niño o niña tenga un teléfono celular. En nuestro país es a los 10 años, al igual que la media mundial. Sin embargo, Navarro cuestionó si es necesario el celular para un menor que a esa edad aún sigue creyendo en “Papa Noel”.

“Cuando un chico entra a su habitación y cierra la puerta estando con su celular, en realidad no entra a su habitación, entra a un estadio de fútbol colmado de gente y se comunica con cada uno de esos espectadores”, comparó el presidente de la ONG y concluyó que la adultez en materia digital es de 13 años, cuando se permite la creación de usuario en las redes, pero en muchos casos sus padres mienten en el proceso porque los hijos aún no tienen edad suficiente.

Hay solución

“Hay un software de control parental que descargándolo permite evitar todas las situaciones de Grooming, anoten”, ironizó Navarro y mencionó “el diálogo” como principal motor de cambio y que, paradójicamente, nada tiene que ver con la tecnología. Es necesario mantener comunicación directa con los menores y generarles confianza.

El fenómeno de grooming presenta cada vez más casos a nivel nacional y los espacios de intercambio constituyen el medio más efectivo para revertir la situación y generar conciencia de la peligrosidad de determinados actos en el ecosistema digital, donde los chicos pocas veces controlan sus vidas. Así valoró el especialista la jornada de concientización en UNLaM como un aporte significativo desde la educación a los debates de los grandes flagelos del presente.

Luciana Prachas

Especial para Novedades del Oeste

 

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